Con nuestras montañas plagadas de hambrientos esquiadores de fin de semana, me alegra haber educado a mis amigos para que se planteen esta pregunta.

Mi esfuerzo me ha costado.

El mayor peligro que entraña toda actividad física es, precisamente, el que no se le identifique con ningún riesgo. Si además esa actividad tiene un componente lúdico y social, estamos ante un grave problema para nuestra salud.

Pero lo cierto es, que una vez que aparece el frío, es como si saltara un aviso para calzarnos unos esquíes y disfrutar.

Hablemos de esquí y salud.

Beneficios del esquí para nuestra salud

Comenzaremos por lo positivo.

Si tuviera que atribuir un elemento diferencial, beneficioso, al esquí respecto a otros deportes, diría que se puede practicar por personas de todas las edades y condiciones físicas, siempre que se ajuste a la intensidad y el esfuerzo adecuado para cada uno.

Dicho esto, aspectos físicos beneficiosos del esquí para la salud son:

  • Que mejora del sistema cardiovascular, porque el esfuerzo físico que supone, mejora la resistencia e interviene reduciendo muchos de los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares. En este caso tiene una gran importancia la modalidad que practiquemos, siendo mayores estos beneficios en el esquí de fondo que en el alpino.images
  • Con independencia de la intensidad con que lo practique cada uno, siempre supone un gasto calórico, por la propia actividad física y por el factor añadido de que se practica a bajas temperaturas.
  • A nivel muscular, obliga a trabajar a muchos grupos musculares, no sólo del tren inferior (cuádriceps, glúteos) si no también abdominales y músculos de la espada. Si somos capaces de regular el esfuerzo muscular, los beneficios son evidentes., con el consiguiente efecto sobre la condición física y muscular.
  • Mejora la concentración, el equilibrio y la coordinación, por la necesidad de esquivar a otras personas, a velocidades altas.
  • Desde el punto de vista respiratorio, respirar un aire más puro, menos contaminado ya es un avance en nuestra sociedad urbana. Uno ve las tasas de contaminación de las últimas semanas, y está deseando subirá a la montaña y respirar.

 Si nos centramos en la esfera psicológica, no debe desdeñarse:

  • El efecto positivo de practicarse al aire libre permite desconectar del estrés y de la rutina habitual.
  • Si bien es un deporte individual, se suele practicar en grupo o en compañía por lo que fomenta la sociabilidad.

El frío, el enemigo silencioso

Tenemos tan asumido que el esquí se practica en un ambiente frío, que se subestima (los inexpertos) el mismo. Así, puede obviarse que sudamos y cabe la posibilidad de sufrir deshidratación, por lo que es muy importante hidratarse adecuadamente.

Soy poco amigo de barritas energéticas, geles y demás inventos. Agua en su justa medida es suficiente.

Pero además de la deshidratación el otro riesgo del  frío, por obvio desdeñado a veces, es la hipotermia.  No olvidemos que además la termorregulación está relacionada con la hidratación, y por tanto no olvidemos la necesidad de abrigarse bien.

¿Debería hacer algo antes de comenzar a esquiar?

Desgraciadamente lo que no hayas hecho hasta ahora ya no lo vas a hacer.

Existen unas recomendaciones, para mí básicas:

  • Haber realizado una mínima preparación física antes de la temporada de esquí. Si, ya lo sé, eso es impensable. Pero se debería. Un acondicionamiento muscular de cuádriceps, isquiotibiales, glúteos y musculatura abdomino-pélvica, implica una reducción del riesgo de lesión.descarga (1)
  • Escoger un buen equipo para esquiar y que esté en buen estado. Para ello hay muchos profesionales que te pueden asesorar.
  • La primera vez no esquíes por libre. Toma unas clases antes. Conoce lo que vas a hacer sobre todo cuanta mayor edad tengas.
  • Aunque esquíes habitualmente perfecciona la técnica, no olvides que el esquí es un deporte muy técnico y evitaras lesiones y disfrutarás más. de ese deporte, pues el esquí es muy técnico”.

¿Pero está contraindicado el esquí para alguien?

No hay actividad física sin contraindicaciones y además el esquí se desarrolla en un medio muy específico que es la altitud. Por tanto esa altitud supone un elemento que puede contraindicar la actividad en el caso de algunas enfermedades.

Dejando la altitud, por la exigencia física, estaría contraindicado de forma absoluta o relativa en casos de:

  • Enfermedades cardíaca no controladas
  • Enfermedades respiratorias crónicas
  • Embarazo sobre todo en el último trimestre
  • Asma inducido por el ejercicio
  • Hipertensión arterial mal controlada (la altitud puede elevar la presión arterial)

En cualquier caso quien debe decidir es tu médico.

images (2)

¿Y el sol?

A pesar de la elevada concienciación de nuestra sociedad con respecto a los efectos del sol, todavía hay personas que no se aplican una adecuada protección solar antes de esquiar.

Deberíamos hidratar correctamente la piel y después aplicar la protección en toda la cara, con especial énfasis en nariz y barbilla.

La protección ocular es el otro elemento básico del esquiador, para proteger los ojos, pero también para proteger la piel de los párpados de las quemaduras.

Esquí, disfrútalo sin lesiones

No es por alarmar, sino por centrar la realidad, pero las estadísticas reflejan que (con todas las variables posibles, claro está), la tasa de lesiones en el esquí es de aproximadamente tres incidentes por cada mil días esquiadores en un día determinado.

La mayoría de las lesiones se producen a última hora por el cansancio acumulado, que provoca una disminución de la fuerza y de la coordinación.

Respecto al segmento de población más afectado los esquiadores jóvenes los más propensos a sufrir lesiones, así como en los principiantes y personas más desentrenadas.

Si nos centramos en las lesiones más frecuentes, las rodillas son las articulaciones que más sufren, siendo el esguince del ligamento lateral interno la más frecuente (y menos grave); mientras que las más grave es la lesión del ligamento cruzado anterior.

Se olvidan, siendo las más graves a veces, las lesiones columna y cráneo (cuán images (1)importante es la utilización del casco). Y también el esquí provoca otras lesiones menos frecuentes como lesiones de cadera y de pelvis, así como tendinitis y problemas por sobrecarga.

Además de la buena condición física, que antes he mencionado, la prevención de las lesiones exige:

  • Un material adecuado: botas, esquíes y fijaciones, así como una vestimenta de calidad que proteja de los golpes.
  • Un calentamiento básico
  • Adecuar la velocidad a nuestra capacidad física y técnica
  • Conocer los factores de riesgo como el tipo de nieve, la especialidad que se practica (los “snowboarders” se lesionan más las muñecas y el coxis a causa de las caídas)

images (4)

Conclusión:

Equipamiento, medio ambiente y condición física adecuada. Y disfruta del esquí.

2 comentarios sobre “No practico ninguna actividad física habitualmente. Entonces ¿esquío o no esquío este año?

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